|
|
Historia
de la fotografía |
|
|
|
| |
Los miembros
de las clases acomodadas son los primeros en acudir
a los estudios fotográficos, ya que los salarios
de la clase obrera no les permite acceder a los
caros servicios de los fotógrafos. Así,
los propietarios de tierras, altos funcionarios
o miembros de la nobleza quedan inmortalizados a
través de retratos. A partir de 1845 los
precios descienden como consecuencia del aumento
de retratistas. La fotografía comienza a
ganar terreno al retrato pictórico tan extendido
en el siglo XIX, ya que el precio de la fotografía
es notablemente inferior al precio que cobra un
pintor miniaturista. Además de la diferencia
de precio, tampoco puede competir con la exactitud
que se obtiene a través de la fotografía.
Por otro lado, la extensión del daguerrotipo
en un principio esta lleno de dificultades por el
exceso de peso de los equipos y las largos tiempos
de exposición Con el paso de los años
el procedimiento va mejorando gracias a la aparición
de cámaras de mayor ligereza, mayor nitidez
en las imágenes y objetivos más luminosos.
También se consigue reducir aún más
los tiempos de exposición a los, aproximadamente,
dos minutos de duración. Desde esta última
variación el daguerrotipo se impulsa de forma
definitiva siendo usada por cientos de fotógrafos
que abren estudios en sus correspondientes países.
Unos años después de hacerse público
el daguerrotipo, el científico británico
William Henry Fox Talbot presenta el calotipo. A
pesar de que contaba con menor nitidez que el daguerrotipo,
el calotipo ofrece la posibilidad de multiplicar
las imágenes fotográficas a partir
de un negativo de papel. Este avance, completa el
ya ancestral deseo por lograr copias partiendo de
un original. Además potencia el nacimiento
de una nueva industria, pese a las enormes dificultades
que todavía se encuentra en el transporte
del aparatoso invento.
A mediados del siglo XIX ocurre el despegue definitivo
del negocio fotográfico, decenas de fotógrafos
europeos ponen en marcha sus carreras artísticas.
Uno de ellos es Claudius G. Wheelhouse que en 1849
realiza numerosos calotipos en Portugal, Italia
y España, su obra "Photographics Sketches
of the Mediterranean" es un álbum de
fotografías a partir de negativos de papel,
en los que colecta vistas de ciudades como Sevilla
o Cádiz añadiendo anécdotas
sobre la naturaleza de su trabajo y de alguno de
sus colegas pioneros del negocio fotográfico.
Considerados magos o espías por una sociedad
pasmada ante el misterio y la novedad de la imagen
fotográfica. Wheelhouse no fue el único
que encontró problemas durante su aventura
fotográfica. Otros pioneros extranjeros estuvieron
a punto de ser arrestados mientras tomaban fotografías
o se encontraron dificultades al intentar cruzar
de un país a otro con el daguerrotipo a cuestas.
El vizconde de Vigier publica su álbum de
Calotipos de Sevilla tomadas durante los años
1850 y 1851. Unos años más tarde se
hace pública la obra "Recuerdos de España"
llevada a cabo por el vizconde de Dax, F.R. Tenison,
que incluye calotipos realizados en ciudades de
España como Sevilla, Burgos, Toledo o Granada
entre otras. "Recuerdos de España"
se convierte en uno de los trabajos más completos
de fotografía en España en época
tan temprana.
En 1850 llega Charles Clifford, fotógrafo
inglés que llegó a ser uno de los
favoritos de la Reina Isabel II. Su primer trabajo
es un álbum titulado "Copia talbotípica
de los monumentos erigidos en conmemoración
del restablecimiento de S.M. y la presentación
de S.S.R la princesa de Asturias". Aunque este
trabajo carece de relevancia artística y
documental cuenta con la importancia de estar realizado
con calotipo y que fue el primer encargo realizado
por la reina Isabel II.
Otro autor relevante en el uso del calotipo es el
arqueólogo Louis de Cleroq, que de la misma
forma que los anteriores recopiló fotografías
de vistas de diferentes puntos de España.
Ninguno de
los fotógrafos pioneros retratan a personas,
ignorando la aportación cultural que podían
ofrecer imágenes de las gentes y sus costumbres.
Obligando incluso a las personas a permanecer alejadas
durante la toma de fotografías. Un caso aislado
es el de Heilmann, quien aporta "Españoles
refugiados"; una imagen de cuatro vascos en
la frontera con Francia. Un año más
tarde William Lake Price retrata a Alonso Quijano
bajo el título "Don Quijote en su estudio".
Obra enmarcada en un escenario repleto de objetos
de anticuario. |
|
Historia
de la fotografía |
|
|
|
|
|
|
|