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Óscar
Domínguez - Español, 1906
- 1957 |
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Óscar
Domínguez Palazón nació
el 9 de enero de 1906 en La Laguna (Tenerife).
Su padre, Antonio Domínguez de
Mesa, poseía explotaciones agrícolas,
en su mayoría bananeras, en el
norte de la isla (Tacoronte, Guayonje
y Tegueste).
Su madre, María Palazón
Riquelme, murió de fiebres puerperales
menos de dos años después
del nacimiento de Óscar. La pareja
tenía ya dos hijas: Julia y Antonia.
Domínguez contó a Marcel
Jean y Arpad Mezei una hermosa historia
donde la leyenda se confunde con la
realidad.
Nacido de la reconciliación de
su padre y de su madre, unos años
después de que ésta sobreviviera
al veneno que su rival le había
vertido en el café, Óscar
se convirtió en auténtico
objeto de culto.
Antes de morir la madre hizo prometer
que Óscar no lloraría
jamás. “Mi padre lo juró.
Y desde que tengo un año, cada
vez que expresaba un deseo, o que esbozaba
la más mínima mueca de
disgusto, tenía a toda la casa
a mis pies, dispuesta a satisfacer mis
caprichos para evitar que derramase
una sola lágrima”.
Hasta los ocho años residió
con su familia en La laguna, y pasaba
los veranos en Tacoronte, en la casa
del Calvario. Estudió en el Instituto
de La Laguna. En 1926 realizó
la primera pintura que conocemos, un
Autorretrato con pipa, que lleva la
firma de “Óscar”.
En 1927 su padre lo envió a París
para que se ocupara de sus negocios
de exportación de fruta.
Allí se reunió con su
hermana Antonia y el marido de ésta,
el pintor tinerfeño Álvaro
Fariña, instalados en la capital
francesa desde 1925, y también
con su primo Juan Domínguez Abad.
Óscar se presenta en París
como un dandi y lleva una vida desordenada,
frecuentando asiduamente los locales
nocturnos de moda.
A principios de febrero de 1928 regresa
a Tenerife para cumplir su servicio
militar en el Regimiento de Artillería,
y a finales de ese mismo año
expone sus primeros cuadros en el Círculo
de Bellas Artes, con la pintora francesa
Lily Guett.
En 1929 regresa a París. En 1931
vuelve durante unos meses a Tenerife
con motivo de la muerte de su padre,
el 10 de septiembre, que deja a la familia
en una situación económica
bastante precaria. Su vida cambia entonces
radicalmente.
Privado en lo sucesivo de toda ayuda
material, empieza a trabajar como diseñador
publicitario, - oficio que ejerció
con imaginación, facilidad y
desgana - (Marcel jean). Realiza,
entre otros, un diseño para la
marca Krama (el mejor bombón
de mantequilla) por encargo de la Oficina
Internacional de Publicidad y Edición,
y un cartel para el Patronato de Turismo
del Cabildo Insular de Tenerife. Su
pintura también experimenta una
transformación radical.
En 1932 presenta sus primeras telas
surrealistas en la exposición
anual del Círculo de bellas Artes
de Tenerife, del 18 al 31 de diciembre,
junto a Robert Gumbricht, Servando del
Pilar, Álvaro Fariña,
Pedro de Guezala, Francisco Borges y
Francisco Bannin.
En 1933 viaja de nuevo a Tenerife con
su amiga Roma, una pianista polaca de
origen judío, fusilada por los
nazis durante la Segunda guerra mundial.
La Gaceta de Arte organiza su primera
exposición individual en el Círculo
de Bellas Artes de Tenerife, del 4 al
15 de mayo, una muestra que intranquilizó
a la burguesía de las islas,
como recuerda más tarde Domingo
Pérez Minik.
Tres meses más tarde la Gaceta
de Arte presenta algunos cuadros de
Domínguez en el Círculo
Mercantil de Las Plmas, junto con obras
de Robert Gumbricht y Servando del Pilar,
con motivo de la celebración
del Primer Congresillo de las Juventudes,
que tuvo lugar los días 5 y 6
de agosto. La exposición se clausuró
el 20 de septiembre.
En ese mismo año, Óscar
Domínguez ilustra la cubierta
de Romanticismo y cuenta nueva, de Emeterio
Gutiérrez Albelo, y el año
siguiente la cubierta de Crimen, “Relato
surrealista” de Agustín
Espinosa, y la monografía de
Eduardo Westerdahl dedicado a Willi
Baumeister, dos obras publicadas por
Gaceta de Arte.
En el número 28 de Gaceta de
Arte, aparecido en julio de 1934, publica
“Carta de París. Conversación
con Salvador Dalí”. Es
entonces cuando entra en contacto en
París con el grupo surrealista.
A partir de ese momento, y hasta el
final de la década, colabora
activamente en la vida del grupo.
Entre los cuadros merecidamente famosos
de ese año - pues corresponden
a la toma de posesión por parte
del artista de su universo personal
- cabe destacar Le Chasseur, que representa
una jaula en forma de mano con un pájaro
prisionero en su interior, y una serie
de extrañas construcciones: calefactores
antropomorfos, rodillos compresores
que se estrellan contra una rosa, máquinas
infernales que llevan los efectos de
la contradicción hasta el límite
del absurdo y que están dominadas
en todo momento por una voluntad de
destrucción subyacente.
En 1935 Domínguez participa en
la exposición International “Kunstsudstillin
Kubisme-Surrealisme”, organizada
en Copenhague por Vilhelm Bjerke-Petersen,
del 15 al 28 de enero (Désir
d`été, 1934; Papillon,
perdus Dans la montagne, 1934), y más
tarde del 13 al 31 de diciembre, en
la exposición de dibujos surrealistas
de la Galerie Aux Quatre chemins, en
el boulevard Raspail de París,
donde se presentan obras de Arp, Bellmer,
Brauner, Chirico, Dalí y Picasso…
Ese mismo año figura entre los
signatarios del “Ciclo sistemático
de conferencias sobre las posiciones
más recientes del surrealismo”,
que no logró pasar de su fase
inicial por falta de medios financieros,
y también firma el manifiesto
“De los tiempos en los que los
surrealistas tenían razón”,
que relata la historia de la ruptura
con el Partido Comunista.
En una entrevista concedida el 21 de
diciembre al diario Figaro, que lleva
por título “El surrealismo
en libertad. De la bofetada a la ruptura”,
Breton denuncia que “El partido
se ha negado a reconocer la producción
pictórica del surrealismo y esto
ha originado una fuente de conflictos
permanente…” 8Crónica
de domingo Pérez Minik en el
número 36 de la Gaceta de Arte).
También gracias a su intervención
se organiza la Exposición surrealista
en el Ateneo de Santa Cruz de Tenerife,
del 11 al 24 de mayo de 1935. La exposición
comprende 76 obras de veinte artistas
diferentes, entre los que Jiguan Arp,
Brauner, Chirico, Ernst Magritte y Tanguy.
Óscar Domínguez presenta
aquí “Deseo de verano”
y “Objeto magnético”.
André Breton redactó el
prólogo del catálogo,
donde retoma el texto de su conferencia
“Situación surrealista
del objeto/situación del objeto
surrealista”, pero añade,
sin embargo, el siguiente elogio del
pintor canario:”…En estos
últimos años nuestro amigo
Óscar Domínguez ha introducido
en el arte surrealista - en el
que la gracia de Picasso, de Miró,
de Dalí, no ha cesado nunca de
hacer circular la más bella sangre
española - el silbo ardiente
y perfumado de las islas Canarias”.
Los meses de julio y agosto los pasa
en Barcelona, en compañía
de Marcel Jean, Remedios Varo y Esteban
Francés. Recurren al juego de
los “Cadáveres exquisitos”,
introduciendo en él la técnica
del fotomontaje: “A las sorpresas
de la colaboración “a ciegas”
se añadían los goces del
collage. Recortábamos fotografías
de personas, objetos y animales que
encontrábamos en viejas revistas…
las pegábamos en una hoja de
papel y las pasábamos al siguiente
colaborador”. |
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Fotos
Óscar Domínguez |
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Hacia
1926 en Tenerife |
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Durante
su primer viaje a París, en 1927 |
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Durante
su servicio militar en Tacoronte, 1928.
Colección Iris Fariña. |
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Hacia
1930. Cortesía Iris Fariña. |
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Domínguez
con Roma en Tenerife en 1933 |
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