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| Octavio
Floreal - Artista visual |
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“No
soy pintor, ni escultor a la etiqueta,
ni postmoderno, ni conceptual, ni
Performer. Yo me declaro poeta.” |
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• 1999
- S.E. Los Lavaderos, Santa Cruz de Tenerife
S.E. Los Lavaderos, Santa Cruz de Tenerife, 08 junio
- 03 julio de 1999
...La trayectoria de Floreal viene marcada por un
proceso de profundo ascetismo. Parquedad de la mirada,
pobreza de los materiales. Papel, plomo, verguilla
y la nada. En todo, la presencia insistente de la
nada. Sintaxis simples sobre los que despliega una
íntima mitología personal.
En este arte de la memoria de los Universos de papel
pintado desnudan sus teorías sin ordenamientos,
sin jerarquías. Movimientos de un caos que
recorre, virtualmente, toda su obra objetual y plástica.
Su realidad está cuajada de interrelaciones,
de lienzos desgarrados que cohabitan con el metal.
La línea, el espacio, el color quedan al
descubierto en una obra gráfica de gran calidad
plástica y discursiva. No se puede circular
por este espacio creativo obviando el conjunto de
lo expuesto. Cada pieza, cada articulación,
remite intermitente al resto. Como habría
de ser en un trabajo madurado a la sombra del taller.
El discurso de Floreal contiene argumentos difícilmente
cuestionables a pesar de haber sido articulados
desde la duda. Y es que, sin la duda, no puede haber
discurso artístico.
Franck González
La
Gaceta de Canarias, 26 de junio de 1999
“El arte nos enseña a ser mas grandes
de lo que realmente somos”
La sala de arte Los Lavaderos expone la última
obra de Octavio Floreal
En Los Lavaderos todavía pervive un grupo
de antiguas piletas donde la gente solía
ir a lavar la ropa. Es un elemento más de
la sala que tiende a eclipsarse en medio de los
lienzos y las esculturas. Nadie repara en ellas,
Octavio Floreal lo ha hecho. Las piedras de lavar
le han servido para “montar” una de
sus obras. Llenas de agua hasta los bordes acogen
en su fondo un nutrido grupo de piedras recolectadas
en diversos puntos del mundo. Las piletas ejemplifican
claramente cómo entiende la creación
Floreal: el tiempo y el espacio conforman el resultado.
Mª Luisa
Pedrós, La Laguna:
Estos días Octavio Floreal cumple un ritual.
Expone en Tenerife, en Canarias en definitiva, una
costumbre que intenta mantener desde hace cinco
años, fecha en la que decidió asentarse
y quedarse a trabajar en Bélgica.
Viajó hasta allí para formar parte
del proyecto de intercambio Erasmus, auspiciado
por la Facultad de bellas Artes, y creyó
encontrar un lugar donde la creación encuentra
caminos más ligeros. Sin embargo, no se quita
de la cabeza volver por las islas con cierta frecuencia.
No se termina de desvincular. ¿Por qué?,
“porque soy canario”, dice.
“Los belgas también se sorprenden.
No logran entender cómo yo, que puedo disfrutar
de lo que ellos vienen buscando una vez al año,
elijo vivir allí. Lo único que se
me ocurre decirles es que sé que aquí
están las playas, las montañas, que
esto está aquí, sé que siempre
estará aquí”.
Las razones que se da a sí mismo son más
complejas. No es que sea más fácil
crear en un lado que en otro, “eso va dentro
de cada uno. Sucede que en Bélgica encuentras
más respeto, más sensibilidad por
la creación. Una ciudad como Ameres, que
es comparable en tamaño a Las Palmas, cuenta
con 25 galerías estables, con un museo antropológico,
con otro de arte moderno… Todo eso, naturalmente,
es el reflejo de una actitud distinta y de un fortísimo
cruce de culturas. La motivación es distinta,
todo el mundo crea, hace algo, es artista; el arte
impregna cada gesto. Quizá sea el clima,
que te obliga a una mayor introspección,
a estar más tiempo encerrado y sólo,
pero es así y me siento cómodo”.
Durante estos cinco años Bélgica también
ha influido en su obra. “Creo que de haberme
quedado aquí no estaría haciendo lo
que hago. Quizá habría salido con
el tiempo, porque eso está dentro y busca
por donde salir, pero no estoy seguro de que habría
llegado hasta donde estoy ahora. Me habría
quedado en las camas y los pies”.
“Mi
cuarto”
Entre las obras que expone Los Lavaderos se encuentra
“Mi cuarto”, una creación relativamente
antigua, de hace cinco o seis años, con un
lenguaje intimista. En la obra aparece la talla
de un pie y una cama formada con hierros. Las referencias
a los pies eran constantes, “porque es ahí
donde se apoya todo.
Es tu base”; la cama, también presente
porque es “nuestro lugar más íntimo”.
Ahora “Mi cuarto” aparece en la exposición
como una muestra “testimonial”, como
el origen del giro que Octavio Floreal ha dado a
su obra.
“Llegó un momento en el que la gente
miraba las camas y los pies y decía, ¡qué
bonito!, eran incapaces de ver qué había
detrás de eso. Fue un proceso lento, pero
terminé por concluir que lo verdaderamente
importante, lo que está detrás de
un cuadro, de una obra, es lo que sientes”.
En su nueva creación Octavio Floreal se acompaña
de dos constantes: el tiempo y el espacio. En Verso
libre de rima asonante, una creación con
la que acaba de ganar un premio en Amberes, esos
dos elementos quedan claramente definidos.
La obra está compuesta de un gran marco sin
lienzo que gravita entre innumerables bolsitas de
celofán que guardan pequeños trozos
de papel en su interior. La composición varía
en función del espacio. En algunas exposiciones
Verso libre de rima asonante se ha desparramado
a lo largo de una enorme pared. En Los Lavaderos
ocupa un espacio más pequeño.
“La obra supera el espacio, es absurdo pretender
acotaría a un espacio limitado. El arte nos
enseña a ser más grandes de lo que
somos y por eso mismo, toda expresión artística
es más que lo que puedes ver en un cuadro
terminado”.
Octavio Floreal piensa continuamente cada una de
sus creaciones, las crea y las recrea pero deja
que la última palabra la diga el espectador.
“Yo hago la propuesta, pero la interpretación
es suya. El artista termina convirtiéndose
en el medio por el que se comunica la obra. Escuchas
lo que tienes dentro, pero no fuerzas nada. Te pones
a crear sin una idea preconcebida, sólo dejando
salir lo que te dice esto.. y se toca la cabeza..
y esto.. y se toca el corazón.., después
buscas cómo plasmarlo”.
Cinco años fuera, “sin fronteras”,
dice, le han servido para encontrar una gramática
muy sólida, “un nuevo cánon”,
se atreve a decir. En ese nuevo modelo de hombre
que construye Floreal hay dos elementos. “Todos
estamos formados por una estructura ósea
y un sentido, pero si vamos más allá,
encontramos una estructura formada por pensamiento
y corazón”.
En su modelo de hombre nuevo, el que refleja una
y otra vez en cada una de sus creaciones.
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| Octavio
Floreal - Artista visual |
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“No
soy pintor, ni escultor a la etiqueta,
ni postmoderno, ni conceptual, ni
Performer. Yo me declaro poeta.” |
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